2019-03-30 10:54:15

Maxi Rodríguez rescata a Newell's
La Fiera Rodríguez salvó a Newell's del incendio, con una actuación que valió un triunfo de oro justo a tiempo. Fue 3 a 1 a Huracán que no encuentra el rumbo.

Se podrá decir que en realidad volvió el domingo pasado y la última imagen fue la de los brazos en jarra observando impotente la injustificada violencia de un grupo de hinchas destrozando las instalaciones de Unión. Pero aunque dolió en el pueblo leproso esa eliminación humillante ante un rival del Federal A y esa lamentable imagen, lo que realmente importaba se jugaba en el parque Independencia. La Copa Argentina fue al cabo esquiva siempre y un título en esa competencia sería apenas un maquillaje de una realidad mucho más deprimente. Por eso, la reaparición de Maximiliano Rodríguez que se necesitaba era la de anoche. Y vaya sí lo hizo. Sólo en la calidad extraordinaria de la Fiera puede explicarse esta alegría del 3-1 sobre Huracán en medio de los fantasmas que empezaron a instalarse en el Coloso. Que pacificó un clima enrarecido que más bien olía a una especie de resignación que también era necesario disipar y él lo logró.

Se dijo, con razón, que faltó Maxi y llegaron las derrotas. La entendible frente a River, la hasta justificada con Talleres pero la extremo dolorosa frente a Gimnasia en La Plata. Y la caída ante Villa Mitre, ya con él en cancha, por fortuna para Newell's llamó a engaño. Ayer sí la Fiera Rodríguez fue lo determinante que este equipo golpeado necesitaba. Con poco, ojo, pero absolutamente decisivo. En un trámite tan chato, con dos equipos tan endebles, fue suficiente.

A los 13' a Newell's empezaban a absorberlo los nervios. Pero fue la Fiera el primero que se dio cuenta de que Huracán marcaba en línea y ahí partió su pelotazo de mitad de cancha para dejar mano a mano a Rivero y que Silva haga el resto con una falta torpe. Lo completó con un derechazo fuerte, por suerte, porque el arquero adivinó el palo en el penal. Y luego del empate que aplastó la euforia inicial leprosa, otra vez tuvo la lucidez increíble para no bartolear el balón que le dejó la pifia de Walter Pérez y asistir bárbaro a su primo Alexis. Una nueva diferencia que significó un bálsamo en un contexto que pintaba feo en serio.

La flojísima respuesta del fondo quemero lo ayudó, es cierto, para camuflar unos 38 años que de verdad los disimula bárbaro. Por eso en el inicio del complemento casi marca el tercero y fue partícipe necesario en cada una de las acciones que siguieron, que empezaron a justificar la ventaja. Fue tanta su incidencia que el conmovedor aplauso que le brindó el Coloso cuando fue sustituido por Leal, con 15 minutos por delante, fue el prólogo a la definición del trámite. Enseguida el portugués mandó al fondo el gran pase de Nadalín y asunto cerrado.

La calidad de Maxi Rodríguez está fuera de discusión. Su veteranía y notable incidencia en un equipo sometido a sus propios vaivenes hablan también de la realidad que envuelve a Newell's hace rato. Debiera ser el auxilio principal, es el actor protagónico. Tanto que sus ausencias por lesión significaron derrotas lacerantes que abortaron el ciclo de Héctor Bidoglio, más allá de que siga hasta la última fecha ante Banfield.

Pasó del rol de la esperanza con el que volvió de Uruguay al de pacificador justo cuando la realidad amagó en serio con ceñir nubarrones sobre Newell's. Sobre un Coloso que, se insiste, lucía más resignado que agazapado para la violencia y eso se vio hasta en una concurrencia menor a la habitual, azuzada por la crisis económica general, por supuesto.

El final mezcló insultos para el presidente Eduardo Bermúdez con los merecidos aplausos para el mejor. Para el que disipó la tormenta antes de que se desatara. Después de Banfield, lo indispensable será trabajar para rodearlo si decide seguir. Mientras, Maxi es de Newell's y él volvió a mantener la esperanza en pie.


Fuente: SFD-Radio Gol 96.7 fm-lacapital.com.ar

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