2019-03-10 10:08:33

Dura caída con secuelas de la Lepra ante la T
A Newell's le costó muy cara la derrota con Talleres. Aparte de que no sumó, se quedó sin Cacciabue, Rivero y Ribair Rodríguez para ir a La Plata. Bíttolo quizás sea otra baja.

Duro por donde se lo mire. Esta nueva derrota golpea fuerte. Y es lacerante. Newell's no terminó de cicatrizar la herida de la semana pasada contra River y sufrió una nueva. Talleres lo dejó otra vez de rodillas, algo a lo que no estaba acostumbrado el equipo rojinegro con Héctor Bidoglio. La pérdida de los tres puntos en la tarde del Coloso tuvo el aditamento de bajas sensibles para la próxima fecha contra Gimnasia en La Plata. Perdió a los motores de la mitad de cancha, Jerónimo Cacciabue, por expulsión, y Brian Rivero, que llegó a la quinta tarjeta amarilla. Para colmo, Ribair Rodríguez, que era candidato a reemplazar a alguno de ellos, completó un pésimo debut y el árbitro le sacó la roja. No es todo. Mariano Bíttolo salió muy dolorido y es difícil que esté. Por lo visto, todo le salió torcido a la Lepra.
 
La adversidad apareció desde antes del partido. Formica fue al banco de suplentes por un traumatismo de peroné que le provoca dolor y no le permitía exigirse desde el inicio. El equipo se quedó entonces sin su talento y capacidad para imponerse en el uno contra uno, más allá de que entró en el segundo tiempo y pese al inconveniente físico elaboró las jugadas más peligrosas del local.
 
Lo que le pasó a Formica tampoco sirve de argumento para justificar el resultado. Newell's no hizo los méritos para llevarse la victoria, que tanto anhelaba y necesitaba considerando que la situación futura en la tabla de los promedios no admitirá margen de error.
 
Era prioritario para la Lepra sumar ayer de a tres. La caída contra River requería de una reacción, para demostrar que era capaz de recuperar la postura, aunque del otro lado estuviese un rival aceitado como Talleres del ex rojinegro Juan Pablo Vovjoda. Pero no sólo que el triunfo estuvo lejos. Tampoco fue capaz de sostener un empate, que con el marcador conocido no hubiese estado del todo mal.
 
Sin vueltas, Newell's hoy es inferior que Talleres. El conjunto de Bidoglio no tiene la circulación precisa, el toque constante y la tranquilidad para moverla sin urgencia de tirarla a cualquier parte de su rival. Bajo esa realidad, la Lepra no encontró el modo de oponerle resistencia, principalmente a medida que el tiempo pasaba y su juego decaía, para al menos conservar el punto que tuvo en su poder hasta el minuto 81. Fue perdiendo consistencia, quebrado en la mitad de la cancha desde el mismo momento que se fue expulsado el dinámico Cacciabue. La aparición de Ribair Rodríguez para fortalecer el medio fue un dolor de cabeza. Lento ante los ligeros movimientos de los futbolistas de la T, quedó expuesto en el segundo gol de la visita. Y la completó con una roja.
 
Con esa disparidad de fuerzas entre uno y otro, la misión de Newell's era golpear justo y sacar ventaja de la mínima oportunidad. Era la fórmula para tener chances de una victoria. Luis Leal cumplió su parte, con el remate seco que superó a Herrera para el 1 a 0. Pero la Lepra no conservó la diferencia y permitió que Talleres lo empate cuando estaba cerca del final del primer tiempo y a la T le costaba aproximarse. Así el dueño de casa falló en un momento clave. Y volvería a hacerlo en el segundo tiempo.
 
A partir de la expulsión de Cacciabue, el sector medio fue de tránsito rápido y el partido entró en un juego que a Newell's no le convenía. Fue vulnerado y era el momento de hacerse fuerte y mirar el punto como un buen negocio. No perder tampoco estaba mal, aunque la ambición del principio haya sido otra. Pero si tuvo en mente el empate, no hizo nada para que eso suceda. La conquista de Gonzalo Maroni lo dejó sin ningún punto. Lo que sí sumó Ñuls fue una preocupación que hasta hace dos semanas no estaba tan presente.
 
El promedio es una cuestión que desvela pensando en la futura Superliga. Las bajas que tuvo ayer, para lo inmediato, el enfrentamiento contra Gimnasia La Plata, también alarman. A Bidoglio se le desarmó la pareja de volantes centrales que conformó desde su llegada con Rivero y Cacciabue. Es uno de sus aciertos y no los tendrá el viernes. Se quedó sin los encargados de darle despliegue y recuperación a la mitad de cancha. Los posibles reemplazantes casi no tienen experiencia. A Ribair Rodríguez no hay que contarlo. Le mostraron la roja.
 
Además hoy cuesta imaginar que Bíttolo aparezca entre los once en la ciudad de las diagonales. Se retiró antes del final y salió de la cancha con dificultades para caminar por un fuerte dolor en la rodilla izquierda, consecuencia de un esguince.
 
El panorama no es alentador ante las ausencias, pese a que puede recuperar a Cristian Insaurralde, quizás a Maxi Rodríguez y Formica esté también para ingresar desde el inicio.
 
Seis meses pasaron desde la última derrota rojinegra en el Coloso. Y treinta años desde que Talleres no ganaba en Rosario. Son números negativos, que si se agregan a este presente reflejan el significado de este traspié para Newell's. Gimnasia, Huracán y Banfield serán las últimas presentaciones de la Lepra. Jugará con la premura de resultados positivos. Por lo pronto, ayer dio un feo paso en falso.

Fuente: SFD-Radio Gol 96.7 fm-lacapital.com.ar

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