2018-06-23 20:40:46

Yo tampoco lo soñéeee...
La editorial de Darío Pignata sobre Jorge Sampaoli en ADN Gol por La 96.7 fm, la radio del fútbol de Santa Fe.





Ni en las noches lindas de almohadas mexicanas en el ’86 con Maradona ni con esta pesadilla rusa, donde todo da vueltas en la cabeza como si hubiera tomado tres botellas de vodka de Chernobyl con fondo blanco.
 
También te pido que no prendas la luz…no mires por favor…La imagen se desfiguróoooo. El peor papelón de los últimos años, lejos. Pero quiero decir algo hoy, panqueques abstenerse. Porque por ahí Islandia-Nigeria nos abren la puerta, le baja la presión a Sampaoli y lo internan; se ilumina Messi en el último partido y entramos de chiripa, como en las Eliminatorias.
 
Hoy, el 90 por ciento de los hinchas argentinos mata a Messi, a los jugadores y a Sampaoli. Los jugadores, como son los mismos, se los mata por lo mismo. Con Messi en la bolsa. Pero con el entrenador, con Muscari, se hacen un pic-nic mejor que el de la primavera.
 
Lo matan por la elección, por el planteo, por la táctica, por los cambios, por el manejo de un grupo que no maneja. Porque llevó a Lo Celso, lo hizo titular en Barcelona y lo hizo suplente dos días después en Rusia. Porque fue 15 veces a ver a Racing con Lautaro y Centurión, para terminar convocando a Mezza que juega en…Independiente, sí…en la cancha de al lado. Lo matan porque contra Islandia pone un “9” faltando cinco minutos y porque contra Croacia saca un “9” perdiendo 1-0. Y porque se suicida con una línea de tres más peligrosa que el dólar flotante.
 
Insisto, panqueques abstenerse. Podemos clasificar con Sampaoli y ser campeones con Sampaoli. Mi crítica, que fue futbolística antes del Mundial, camina por otro lado después del papelón de ayer.
 
Mi crítica hacia Sampaoli es cultural. Me da asco tener un entrenador así en la Selección Argentina. Es el fiel reflejo de lo que somos y no queremos ser. Sampaoli es el canchero que, chupado como cualquiera de nosotros en una noche de copas, relaja al pobre miliquito que cumple con su deber en el control de alcoholemia y le dice “sos un pobre tipo que gana 200 pesos”.
 
Sampoli es el reflejo del que llegó a todo sin jugar nunca a nada: sólo alguien que no estuvo adentro de un campo le puede gritar CAGÓN CAGÓN CAGÓN a un jugador de Croacia para lavar culpas. Es bueno recordar que los cagones nos ganaron 3-0 y con descuentos por el jueves negro.
 
Sampaoli es el típico canchero argentino, parecido al del video con la rusita, que aparece en el banco de la Selección en un Mundial vestido como si estuviera invitado en el trasnoche de un 15 en Casilda.
 
Sampaoli es el cholulo que se iba desde Ezeiza  a Europa por Air France a las 4 de la mañana y tenía 50 periodistas haciendo guardia. ¿Si no les avisaba Sampaoli quién lo hacía?.
 
Y es el mismo cholulo que estando en Europa se juntó cinco veces con Messi y se sacó cinco fotos para subir a su face, Twiter o Instagram.
 
Insisto, a pesar de las diferencias tácticas, técnicas y estratégicas, mi crítica hacia este entrenador es cultural. Es la involución misma. Sabella, Martino, Pekerman, Batista y Bauza son señores con todas las la letras al lado de este mamarracho.
 
Pero claro, no hay perro que no se parezca al dueño: Sampaoli y Chiqui Tapia, dos grasas de la primera hora. Son el vacío total. Uno para otro, a imagen y semejanza. La nada misma.
 
Alguna vez, la misma noche que se confirmaba el dóping de Maradona en Estados Unidos 94, el querido Flaco Dolina decía: “Prefiero poner las manos en el fuego por un amigo, como Diego, sabiendo que me voy a quemar. Porque las manos en el fuego sabiendo que no va a pasar nada las pone cualquiera”.
 
Hoy digo lo mismo, prefiero no salir campeón del mundo con usted en el banco Sampaoli. Me daría vergüenza, de la mejor o de la peor. Es el fiel reflejo, de lo que somos como sociedad y no debemos ser: tramposos, cholulos, irrespetuosos, maleducados, soberbios, improvisados y buscando en ese grito de CAGON CAGON al jugador de Croacia el doble efecto: 1) vender humo; 2) que la culpa siempre la tenga el otro.
 
La mayor decadencia con Sampaoli en el banco, repito, no es estadística, táctica, técnica o posicional. La mayor decadencia con Sampaoli DT es ética, es moral, es cultural. Y el equipo es el reflejo. Todo cierra. Usted, Sampaoli, es el reflejo grasoso y mafioso de Chiqui Tapia. Y el equipo es lo mismo que usted: la nada misma.
 
El montaje final es muy curioso, canta el Indio. Los ojos ciegos bien abiertos. Ojalá en un rato pierdan los dos, Islandia y Nigeria. Y ojalá goleemos a los negritos el martes, clasifiquemos a octavos, cuartos, semifinal y final. Ojalá, Sampaoli, salga campeón del mundo. Y se quede con la Copa. Festeje el título amigo Jorge, no cambia nada. Para mi ayer usted perdió algo más que tres puntos en el 0-3 con Croacia.
 
Perdió por goleada la final de la educación, de la dignidad, de la ética, de la persona. Demostró adentro de una cancha lo que es afuera de la misma: un insolente, un maleducado, un grasa y un irrespetuoso. No me representa Sampaoli, ni hoy ni nunca. Ni siquiera levantando esa copa como lo hicieron Menotti en el ’78 y Bilardo en el ’86. A esos dos entrenadores y a todos los entrenadores del viejo y querido fútbol argentino, desde Stábile hasta Renato Cesarini, usted no le llega ni a los talones.
 
 
 
 


Fuente: SFD-La 96.7 fm Santa Fe

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