2018-04-25 08:20:19

Manu Ginóbili y San Antonio lucharon hasta el final, pero no pudieron con los Warriors
Con el 99 a 91 de visitante, los Spurs perdieron 4 a 1 su serie de la Conferencia Oeste y quedaron eliminados de los Playoffs. El bahiense aún no definió su futuro.

Emanuel Ginóbili y los San Antonio Spurs le dijeron adiós a la temporada de la NBA. Lo hicieron al perder con Golden State Warriors en el Oracle Arena por 99 a 91, quedando la serie de primera ronda del Oeste cerrada por 4 a 1 en favor de los californianos. Ahora, quedará por develar lo que será la gran incógnita para los argentinos que siguen la mejor liga de básquet del mundo: si el mejor argentino de todos los tiempos (que finalizó con 10 puntos, 7 asistencias y 5 rebotes en 25 minutos) volverá para jugar un año más.
 
Dice Sergio Hernández, el entrenador de la Selección argentina, que ya no ensaya tantas jugadas en su libro, sino que prefiere tener un equipo que sepa leer los momentos del partido. Golden State, entre muchas otras virtudes, se caracteriza por ello. Con ese criterio, se adelantó rápidamente (parcial de 9-0) al explotar la pintura y sin depender del triple. Hasta JaVale McGee se dio el gusto de meter pases con gran visión desde la llave. Sin embargo, con el correr de los minutos el local comenzó a sufrir la falta de efectividad desde su zona predilecta.
 
Los Spurs se acomodaron a partir de un buen arranque de Patty Mills (2 triples), algunos ajustes defensivos y la sequía que se prolongó en el local (1-7 en triples al cabo del primer cuarto).
 
Aunque dependió mucho de los arranques individuales, a diferencia de un juego más mancomunado de Golden State.
 
Manu ingresó a los 5 minutos y medio y, si bien aportó un triple que le permitió a San Antonio tomar la ventaja por primera vez (18-17) y la mentalidad defensiva, en ese afán por dar una mano cerca de la zona pintada cometió dos faltas muy rápido (una a Kevin Durant, otra a Kevon Looney) y a Ettore Messina no le quedó más alternativa que sacarlo.
 
La paridad del segundo cuarto fue difícil de sostener para los Spurs. Danny Green sumaba frustraciones desde detrás de los 7,24 metros y Pau Gasol ofrecía una versión desconocida, tomando malas decisiones y por momentos casi cabizbajo, perdiendo la lucha por los rebotes con prácticamente cualquier rival. Mientras, Klay Thompson secaba la pólvora que se le había mojado el domingo y cargaba sus manos con fuego (para entonces 17 puntos, con 8-12 en tiros de cancha).
 
Así, el campeón logró romper la igualdad y alcanzar una ventaja máxima de 11 que se sostuvo al final de los primeros 24 minutos.
 
Si Thompson se había encargado de evidenciar las desigualdades, a partir del tercer cuarto -para pesar de San Antonio- Draymond Green encontró el tiro. Con 9 puntos en poquito más de medio cuarto, él y Shaun Livingston (8) -en la segunda mitad del período- lideraron a unos Warriors que siguieron aprovechando el pésimo partido de frente al aro de los Spurs. Así, el equipo de Oakland llevó la ventaja a 16 haciendo también la diferencia con los puntos en transición (21 a 0 en el rubro a favor de los Warriors).
 
Con algunas rispideces entre los jugadores y pequeñas calenturas típicas de un partido de playoffs en el que uno de los dos equipos se va advirtiendo virtualmente eliminado, por momentos no tuvo la calma necesaria el equipo texano. También es cierto que su rival no se lo permitió.
 
Desde la frialdad de Kevin Durant, que se sumó a la faena que ya protagonizaba Thompson, y la presencia omnipotente de Green en los tableros (más del doble de rebotes que cualquier otro jugador en la cancha), el campeón no parecía dar opciones de recuperación.
 
Sin embargo, LaMarcus Aldridge comenzó a decir presente (25 puntos en dos cuartos, para llegar a 30) y los Spurs se las arreglaron para recortar la diferencia a un dígito. Manu, como siempre en los momentos determinantes, estuvo sobre el parquet. Y de repente los Warriors vieron su dominio completamente esfumado.
 
San Antonio llegó a ponerse a dos puntos a 42,3 segundos del cierre (93-91), pero con desventaja de 4, el bahiense intentó un pase hacia el poste bajo, donde se encontraba Aldridge, y se equivocó en la ejecución, tirándola directamente afuera. Un error que seguramente dará muchas vueltas por su cabeza. El final, dramático, encontró al campeón vencedor, una vez más: fue 99 a 91 y boleto a la próxima ronda, donde se enfrentará a New Orleans.
 
San Antonio no podía hacer más de lo que hizo. Se dio el gusto de ganar un partido en casa con la luz de su máximo ídolo. Y estuvo bien que el pleito se decidiera en Oakland en un gran espectáculo. El cierre de Manu en su casa quedará como el ideal. Al menos, hasta que decida si aquel fue el último gran capítulo o tan sólo una más de sus grandes noches.
 

Fuente: SFD-La 96.7 fm Santa Fe-clarin.com

Seguinos
Facebook
Twitter
Instagram