2017-03-11 23:09:01

Boca mostró personalidad y se mantiene como único líder: superó a Banfield 2-0
El equipo de Barros Schelotto fue más que el Taladro y ganó con dos tantos de Benedetto; sobre el final fue expulsado Sebastián Pérez

Camina Fernando Gago. Gesticula. Ordena por dónde salir, pide tranquilidad con la pelota, aplaude cuando Vergini decide retroceder y buscar a Rossi . Y sobre todo, clarifica y no se complica nunca en su intento de renovar las expectativas de Boca y dejarlas en el exacto punto en el que habían quedado cuando el campeonato se fue de vacaciones durante una eternidad.
Con la tinta todavía fresca de la firma de su nuevo contrato, el ahora capitán del puntero fue edificando un triunfo -dificultoso en el arranque y convincente en el final-. Y lo hizo sin sobresaltos, con la misma calma con la que se acomoda en cualquiera de los puestos de la línea de tres para que su equipo salga del fondo o se sitúa en el vértice del medio campo para ser referencia de toque o imán que atrapa los pases cruzados del rival.
Gago se encuentra en las antípodas de lo que suele denominarse un "jugador del pueblo". De hecho, la mayor colección de críticas, burlas e insultos recibidos a lo largo de su carrera guarda relación estrecha con una supuesta falta de garra, con cierta apatía crónica y su escasa presencia en partidos calientes.


Tal vez su devenir en el fútbol hubiera sido distinto si en lugar de "5" hubiese elegido otro número en la camiseta u otro puesto donde moverse por la cancha. Como volante interior por la derecha, por ejemplo, donde lo colocó Guillermo el año pasado cuando el pibe Cubas parecía hacerse dueño del círculo central. Pero la lesión en el tendón de Aquiles truncó aquel experimento, y aunque este verano el técnico boquense amagó con repetir la jugada, al final terminó convenciéndose que nada le sienta mejor a Gago que esa posición por la que transcurre buena parte del fútbol si un equipo quiere ser protagonista desde la pelota.
Vale aclarar en este punto que Gago no la descosió anoche en Banfield . Entre otras cosas, porque todo Boca completó un partido de esos que dejan satisfechos a los entrenadores aunque no llenen el ojo del hincha. Pero el "5" fue el que antes y más rápido entendió cómo debía jugar su equipo ante un conjunto pegajoso, rápido y bien estructurado como el que comanda Julio César Falcioni .


Con Tevez a trasmano, pisando el césped doce horas antes y en la otra punta del planeta, y Pablo Pérez recuperándose de una lesión, a Gago le costó media hora encontrar alguien con quien dialogar, y por ahí, por la capacidad que tengan sus interlocutores de cada semana en hablar su mismo idioma pasarán las claves del rendimiento de Boca partido a partido.
Anoche, Rodrigo Bentancur demoró ese largo lapso en sintonizar la onda correcta, aunque cuando lo hizo supo desdoblarse entre la elegancia del pase y el sacrificio para tirarse a los pies de un adversario. Y se sumó todavía un poco más tarde a la conversación Wilmar Barrios , en principio mucho más predispuesto para ayudar a Jara en la marca, pero al final suelto y rápido como por ejemplo para escalar hasta el fondo y brindarle el segundo gol a Benedetto .
El fútbol pasa por el medio, y por el medio pasó el triunfo de Boca. Sencillamente porque en la zona vital del campo manejó muchos más registros que su oponente. Incluso la gambeta electrizante que apareció de vez en cuando a través de Centurión, cuando se movía libre por detrás de los delanteros.
Durante esos 30' iniciales Banfield expuso dos evidencias al mismo tiempo: que el funcionamiento de un equipo no depende de una individualidad, pero también que existen individualidades muy difíciles de reemplazar.


El equipo de Falcioni mantuvo la estructura firme y versátil que le había permitido cerrar 2016 con cinco victorias al hilo, pero sin Erviti. Y si bien Brian Sarmiento aportó movilidad, colaboración en la marca y buena pegada, no tuvo pausa. Esa que brindaba el veterano capitán y que le faltó a los locales para no desaprovechar el dominio inicial.
Es cierto que al local le anularon el 1-0 por una posición adelantada que pareció no ser tal, y que quedó abajo en el marcador en la jugada siguiente, pero en el juego a Banfield le faltó cerebro para encontrar el último pase ventajoso, para definir en ventaja, tal como le ocurrió a Benedetto dos veces en el área de enfrente.
En esa distancia, en esa diferencia de cartas del mazo se explica el partido. Las variantes de Boca son más amplias, y mientras le permitan a Fernando Gago encontrar compañeros para seguir charlando de fútbol continuará sumando sonrisas. Aunque Tevez ahora hable en chino.

Fuente: SFD-canchallena.com

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